Microchips

La identificación es una obligación que recae sobre el propietario del perro, deberá realizarse dentro del plazo máximo de tres meses, desde la fecha de su nacimiento o un mes desde su adquisición.

El microchip es un pequeñísimo circuito que, gracias a su sofisticado diseño, ha logrado reducirse al tamaño de un grano de arroz, permitiendo su paso a través de una aguja hipodérmica para ser implantado bajo la piel.

Lleva un número de identificación que irá vinculado al propietario de la mascota.

 

 

Garantiza la propiedad legal del animal y facilita la recuperación del mismo si se pierde o lo roban.